Sopa de sandia y tomate al aceite de yerbabuena (fria)

cookingsmalltrans.gifCalor, calor y más calor en el área mediterránea. Casi no puede uno moverse y, mucho menos, cocinar. Una buena Turmix, frutas, vegetales, algún toque proteínico y condimentos refrescantes. Triturar, verter en una jarra grande, un ratito a la nevera y…uno de los problemas de la nutrición veraniega resuelto ventajosamente.

Con, por ejemplo, la receta que sigue:

1 k. de sandía
6 tomates rojos
8 langostinos cocidos
1 dl. de aceite de oliva virgen extra
6 ó 7 hojas de yerbabuena fresca
unos “golpes” de molinillo de pimienta negra
sal o una pizca de jengibre en polvo (para dietas hiposódicas)

Triturar la yerbabuena con el aceite y reservar de loza o cristal.

Triturar, así mismo, la sandía y los tomates (ambos pelados y sin semillas) y verter en una jarra o un bol de cristal de loza.

Si se va a consumir como bebida, triturar bien todo conjuntamente.

Si no se tiene tanta pereza -y se prefiere guardar una cierta liturgia a la hora de comer- servir la sopa, una vez bien fría, en tazas de consomé, salpimentando y añadiéndole trocitos de langostinos más un chorrito del aceite de yerbabuena.

Mi opción personal depende, por una parte, de si estoy sola o acompañada y, por otra, de si pasamos de los 35 grados centígrados de temperatura. Hoy, por ejemplo, solo he sido capáz de pelar, cortar, meterlo todo en el vaso, darle al interruptor y, cuando estuvo lista la “sopa”, meterla en la nevera en una jarra.

Dentro de poco me recompensaré con un buen tazón de cosas ricas y nutritivas que se dejan beber.

1 comentario

  1. Julio 16, 2008 a 6:11 pm

    Excelente receta!


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