Sardinas marinadas (receta CON y SIN SAL)

Excelente plato para el verano en que las sardinas están, como dicen los gallegos, “en comida”. Ligerito, fresco y del que puede disfrutarse, “tosta” en mano, en cualquier expedición de picoteo a la nevera.

Se prepara, desde sin nada de sal a con un poquito, un poquito más, etc., dependiendo de lo estricto de nuestra dieta hiposódica. Nunca muy saladas. Perderían la gracia.

Ingredientes:

-1 k. de sardinas frescas (congeladas en casa)
-1 chalota o cebolleta
-1 hoja de laurel
-10 grs. de estragón o eneldo (variación)
-1 cucharadita rasa de pimienta negra molida
(mejor en el momento)
-25 grs. de azúcar
– 1/2 cucharadita de sal (orientativo y optativo)
– 1 dl. de vinagre
– ½ dl. de aceite de oliva virgen extra
– unas hojas de lechuga, radicchio, rúcula,
canónigos, berros, etc. (de guarnición)
– unas tostadas (optativo)

Comprar unas sardinas muy frescas y pedir al pescadero que las deje limpias, sin escamas, espinas ni “barbas” y en 2 filetes. Congelarlas durante un mínimo de 3 ó 4 días (mejor, una semanita). La noche antes, sacarlas a la parte baja de la nevera para que se descongelen lentamente y no se rompan sus fibras.

Al día siguiente, picar muy finamente la chalota (o la cebolleta), y mezclarla con el estragón (o el eneldo), la pimienta, el azúcar, el vinagre (la sal, si se quiere), el laurel y el aceite.

Poner una capa de sardinas, con la piel hacia abajo, en una fuente ancha y plana, y regarlas las con el adobo. Ir poniendo capas de sardinas y de adobo hasta terminar con los ingredientes.

Cubrir la fuente con un papel “film” y dejar macerar en la nevera 2 ó 3 días.

Servir, escurridas de su adobo, bien solas o sobre tostadas (ligéramente untadas de mostaza, si se prefiere), acompañadas con una juliana de ensalada.

(Se conservan en la nevera durante una semana aprox.)

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5 comentarios

  1. Julio Castelló said,

    julio 27, 2007 at 7:52 am

    Magnífico blog. Deberías prodigarte más en tus comentarios personales. A algunos nos chifla como escribes, con esa elegancia natural, desparpajo y puntito de plante madrileño. Olé la japosoletana…

  2. Julio Castelló said,

    julio 27, 2007 at 7:56 am

    Por cierto, te he puesto un enlace en mi blog, porque lo que haces va más allá de la gastronomía, la salud o el recetario; tiene su puntito puntazo de literatura.
    Besos.

  3. Flora said,

    julio 29, 2007 at 8:51 am

    Que rico y que sencillito!!! y que bien explicado; no por que seas mi madre. En fin, solo decir que el pescado para que esté fresco tiene que tener la piel brillante, y si uno la toca con un dedito (hay que pedirle a un pescadero simpático que deje tocar), que la marca del dedo no se quede en la carne y vuelva a su ser inmediatamente, y los ojos del pescado tienen que estar brillantes y limpios, no turbios, como si te mirasen de verdad. Cosas que me ha explicado mi madre, que sabe tanto de cocina; cosas que le mantienen a uno cerca de sus raices; cultura al fin y al cabo, que hay que mantener viva; lejos de ordenadores y de vida estresante.

  4. junio 17, 2009 at 11:23 am

    muy interesante tu blog no dejare de verlo
    un saludo

  5. junio 17, 2009 at 11:25 am

    muy interesante lo que haces no dejare de visitar por que yo tambien como sin sal y es bueno saverlo que hay mas de lo mismo, lo haces muy vien
    un saludo


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