Me sonrojo…

… y me encanta que mis allegados (hijas, amigos, conocidos, saludados) me lean y me digan cosas chulas. No me cortaría el lote mantener el BLOG a base de próximos. Siempre he dicho -medio en broma. Solo medio- que nunca me moriría de hambre. Si un día me falla el sustento, tengo más de 30 amigos (y más de 40, pero en tiempos de vacas flacas siempre se “caen” algunos) para comer un día al mes en casa de cada uno, sin hacerme pesada. Lo del resto de los gastos, ya sería más complicado pero, algo se nos ocurriría. Lo importante es organizarse y gestionar bien tu vida, especialmente en etapas de precariedad temporal. Si se convierte en permanente, algo falla y hay que replantearse la estrategia.

Se nota que aún no he comido. Las ocurrencias del apetito son muy distintas de las del hartazgo.

En fín, todo este enrolle era para deciros GRACIAS

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