Receta sencilla, sana y quedona. He incluido una variante tomada de mi amigo inglés, THE ACCIDENTAL COOK, cuya timidéz y/o vagancia le mantienen en permanente incógnito alrededor de este BLOG. Pero siempre muy atento.
Ingredientes:
½ k, de brócoli
2 dl. de caldo de verduras
2 huevos grandes
3 cucharadas de nata espesa
2 cucharadas de aceite “casero” (50% oliva virgen extra/ 50% girasol 1ª calidad)
Lavar y pelar los tallos del brócoli y rehogarlo en ramitos con el aceite durante 4 ó 5 minutos.
Agregar el caldo de verduras (si es sin sal, añadir un par de cucharadas de vino blanco seco y 1 cucharadita rasa de semillas de hinojo en polvo. Conducirán al paladar por otros derroteros). Llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer tapado unos 5 minutos, y destapado, otros 5 (para que evapore y concentre).
Triturar hasta hacer un puré fino y mezclar con los huevos batidos y la nata. Poner en 4 recipientes y hornear a baño maría unos 35 minutos a 180 grados. Pinchar para comprobar si están a punto.
Servir caliente o tíbia, mejor que completamente fría.
“PATÉ” DE BRÓCOLI (Tom style)
Proceder igualmente y pero empleando agua en vez de caldo vegetal, y 1 cucharadita rasa de ajo y perejíl majados hasta conseguir una pasta homogénea (lo venden en polvo por si las prisas pero mola más hecho en casa) y, en vez de nata, de 100 a 180 gramos de queso de Burgos y unos 50 grs. de queso parmesano rallado (o queso curado bajo en sal). Poner, igualmente, al baño maría.
Sobre una rebanada de pan de centeno, multicereales o de nueces está…¡ex-quesito!
Ambos, “mousse” y “paté”, son buenos para “fondo de nevera” e ir tirando. Se conservan bien durante 4 ó 5 días.


