De la HUMANIDAD (continuación)

¡Vaya! ¡qué mal me explico!

Que sí, que vale, que tienes razón. Una razón humanamente ensimismada referida a imperativos éticos y objetivos exclusivamente humanos. Mi alusión a la DIVINIDAD era una bromuca, una referencia irónica a esa superestructura omnipotente y omnipresetne -generalmente antropomórfica- en que viene refugiándose la HUMANIDAD y de la que suelen servirse unos cuantos espabilaos. Pero tu respuesta me indica que, después de destronadas esas supuestas SUPERENTIDADES, hemos heredado las excelsas aspiraciones morales que les dieron vida: “la grandeza, la belleza y la posibilidad que late en el ser humano”. (¿Considerado aisladamente?. Sustituye el término “ser humano” por el de cualquiera de las razas, nacionallidades o grandes grupos humanos, verás que..chovinista suena).

Claro que el orgullo de grupo (y más, siendo tan grande) puede ser un sentimiento estupendo…en su ámbito pero la pregunta está en otro: ¿cual, de entre esas supuestas capacidades -propias o compartidas con otros seres- pueden servir para salvarnos de lo que calificas como “el horror”? ¿Serán las mismas que hemos dado en llamar “cualidades humanas” u otras ampliadas y nuevas?. O bien, si las capacidades pueden ser las mismas ¿y la perspectiva? ¿no es la nuestra demasiado -repito- ENSIMISMADA, independientememte de su valoración ética?. Incluso nuestro ETHOS, ¿no es demasiado parcial, reducido, -repito- autorreferido?.

No perdamos de vista que a la MADRE TIERRA le da lo mismo estar en era glaciar, en plena efusión volcánica o cubierta de desiertos. Es la fina capa que llamamos VIDA lo que está en juego (aunque, lo mismo que desaparece, puede volver a crecer. Hay quienes especualan con la posibilidad de que ya hayamos estado aquí y desaparecido anteriormente).

Es a la necesidad de cambio de paradigma, de ampliación del campo de visión, a situar el foco fuera de nuestro ombliguito (para poder conservarlo, de paso) a lo que me refería. No tenía intención de hablar del BIEN o del MAL. Ni adoro ni desprecio al SER HUMANO, existente o posible (asegún, que dirían en mi pueblo). Esto ya no es un problema filosófico sino de INTENDENCIA (o de FILOSOFÍA DE LA CIENCIA). Un problema en cuyo análisis podamos caber, como variables, todos los seres (o casi) compuestos por PARTÍCULAS ELEMTÁLES (sean éstas lo que sean). Como nuevo horizonte, no es moco de pavo..

(Mira hijo, a tí ya te lo explicaré más despacio, amigo ALFA. Que esta es una discusión entre hermanos y es demasiado lioso de aclarar en una misma sesión)

DE LA HUMANIDAD (sea lo que sea eso)

Querido Julio (toma nota, amigo ALFA) como suele decirse, me alegro que me des esa respuesta. Sobre todo, que matices el sentido.

De todas las acepciones del megasustantivo adjetivable HUMANIDAD, has ido a subrayar la más deseable pero más intangible, la más ética, la más empíricamente indemostrable. Algo como el Paraíso Socialista de los utópicos o la Infalibilidad de Ley capitalista de la Oferta y la Demanda (cosas nuestras, ni te fijes): objetivos, apuestas, presupuestos, coartadas, etc.

Podrías haber optado por HUMANIDAD como grupo animal de desarrollo cerebral excelente y destacado -porque, lo que es otras cualidades físicas destacables, poquitas- o como colectividad que se autorreconoce. En fin, no mojarte. Pero ¡eres tan deliciosamente… POETA!.

Pa no liarla (no inducir a error) mejor recordar que toda palabra es, en primer lugar, una convención. No vayamos a darle valor de existencia autónoma, que nos pasa mucho.Y que nosotros (juez y parte) hemos acuñado la palabra HUMANIDAD, en distintas lenguas, con objeto de diferenciarnos de otros seres vivos -más específicamente, de nuestros hermanos, los primates- sin dejar una puerta abierta por si en un futuro nos tocaba desdecirnos.

Luego vendrían palabras-concepto más sofisticadas como PER-SONA, que tiene bastante miga (doble intención). Pero no temas, que no voy a endilgarte una disertación semántico-histórico-filosófica al respetive. Solo para situarnos.

Estoy de acuerdo en que el concepto HUMANNIDAD en que te apoyas mola mazo, (es muy deseable) y en que algunos individuos, en algunas ocasiones, demuestran poseer esa cualidad. Aunque, de eso a que, ya puestos, lo demos como hecho universal cuando no pasa de ser un “desideratum” (esto es LATÍN. Ya te explicaré) es pasarse diez países y un estado libre asociado (exagerar mucho). Pero esa no es la cuestión. Qué más da si son galgos o podencos. Son perros y nos van a morder el culo.

Incluso admitiendo que todos los seres humanos de todas las razas y territorios tuvieran en alto grado esa excelsa cualidad, no dejaría de ser una virtud IDIOTA -en el sentido etimológico del término, que diría el profesor Gustavo Bueno- es decir, autorreferida, considerada desde SI MISMA y PARA SÍ MISMA. Poco afectaría al BIEN de otros seres vivos y/u otras formas de energía (¿no estás de acuerdo, amigo ALFA?).

Podríamos ser, como dice la Constitución de Cádiz de los españoles: JUSTOS Y BENÉFICOS (je, je), repartir las riquezas de forma equitativa, curar todas las enfermedades, prolongar la vida más allá de lo deseado, y todos los etcéteras posibles e imposibles, y no dejaríamos de ser un ciego azote para nuestro entorno, ni de devastar la NATURALEZA, contribuyendo a nuestra propia ruina, pero a lo bestia. En plan “¡Muera Sansón con todos los filisteos!ª.

Y es que no es por ahí. Ya no basta con ser HUMANIDAD. La hemos liado de tal forma que como no seamos DIVINIDAD o así, lo tenemos chunguis (muy mal). Cuanto más absortos en nuestro espléndido posible mejor ombligo, más grande será la cagada.

(Por eso empecé a escribirte, amigo ALFA. Para ver si tomo perspectiva)

Para Julio Castelló (y, de paso para tí, amigo ALFA)

No creas que no voy a contestar a tu comentario. Solo que necesito sedimentar, segregar, batir y destilar antes de soltar prenda. ¡La HUMANIDAD! ¡Ahí es nada!. (Y tú, amigo ALFA, dirás ¿…? ó ¡*#>!)

Solo te adelantaré una de las preguntas: ¿en singular?.

Hasta la vuelta de otro peueño viaje.

Besoslayla

DE LOS DESEOS Y LOS SUEÑOS

Me adelanto…y eso.

Amigo Alfa, es duro empezar a escribirte después del tiempo transcurrido. Aunque, pensándolo bien, no saber qué significado tiene para ti el TIEMPO humano, es un alivio.

Quiero y no quiero seguir escribiéndote. He empezado en una octava tan alta y me siento obligada a mantener un nivel descriptivo/didáctico que te c… quiero decir, excesivo. Además, como no me contestas, acabo escribiendo para mi y no me molan nada las pajas mentales anorgásmicas. O eso creo.

En fin, después de este breve pataleo -y de que, te diga lo que te diga, te va a sonar a extralfacentaurestre- mejor retomo la tarea de ilustrarte sobre cosas de este planeta no sea que te hagas ilusiones, pienses que esto Jauja (sitio bueno) y os de, a ti y tus coleguis, por pasaros un día a colonizar.

Es que, si hacemos caso a los que saben, a base de pensar y estudiar (también, los hay que saben porque sí) a este planeta le quedan, para vivir medianamente a gusto, 3 telediarios (poco rato). Y no creo que la causa primera sea el calentamiento global ni el cambio climático. Principalmente, es el “si culo veo, culo quiero”.

Te pordré un ejemplo: yo no sé si en tu estrella, hay calitas (playas pequeñitas) de arena dorada bordeadas de palmeras, aguas cristalinas zurcidas de pececillos multicolor y otras cursiladas. Tampoco sé si os mola este paisaje; aquí es locura lo que gusta. El sueño de cualquier pequeñoburgués de nueva planta (hortera) es estar tumbado en una hamaca (cama finita para usar por el día, en vacaciones) con una bebida exhóticoespirituosorefrescante en una mano y la otra sobre una porción de piel de una compañía moloneríticoafectivodivertente. Y -salvo el que sirve las bebidas- nadie más alrededor.

Ahora, llena mentalmente la playita de cientos de personas consiguiendo ese mismo sueño por poco precio y…¡plof!. El sueño morirá por aplastamiento.

Y así con casi todo. Imagina miles de millones de deseos inducidos inundando la mitad de la TIERRA con toda clase de bienes de consumo en cantidá: coches, casas, ropas, alimentos, pseudoalimentos, palos de golf, teles por cable, tamagochis. Y a la otra mitad, en ayunas, aporreando las puertas para entrar en la primera.

Pues eso. Amigo, que de aquí a poco se va a armar la gorda (mucho pelogro). De verdá. Mejor que no vengas.

De las ideologías

Me adelanto con la mano extendida…

¡Vaya por Dios (Dios: Ser Supremo de orden espiritual), amigo ALFA!. Ni una carta, ni un gesto, ni una señal de haber recibido mis mensajes tan ilustrativos y que tanto me cuesta escribir.

Aparte la desagradable posibilidad de que no los hayas recibido y yo esté haciendo el canelo, también, puede que los recibieras y no hayas entendido un pijo (pijo: parte exterior y muy apreciada del órgano reproductor del humano macho).

Y es que el género humano es difícil de entender. Como individuo, imposible entenderlo: cada uno es un mundo. Como sociedad, parecía más sencillo cuando todo lo que “existía” era lo que estaba cerca, y no había medios de comunicación, ni alta tecnología audiovisual, ni globalización, ni BLOGS, ni técnicas de marketing, ni otras invenciones de las que alargan -como decía mi abuela- el brazo más que la manga.

Hasta no hace mucho, un individuo humano tenía referencia de sí, de sus familiares, de los de su pueblo y de algún forastero que, si conseguía pasar con buena nota la fase de persecución a cantazos por los chiquillos, y otros usos locales de tanteo, pasaba a ser el elemento exótico del paisaje local.

Luego estaban los viajados. Generalmente, hijos de los señoritos del pueblo que abandonaban pronto la escuela local para ir a estudiar a la capital de la provincia o, incluso, a la del reino. Lo de estudiar en el extranjero era tan minoritario que no ilustra una categoría.

Esos señoritos, no siempre eran hijos de los señores de toda la vida. Muy frecuentemente, lo eran de sus capataces y apoderados quienes, como la misma palabra indica, acababan “apoderándose” de las posesiones de nobles y señores de toda la vida que a fuerza de tenerlas desde siempre, eran unos descuidados con sus cosas. Pues, esos señoritos, estudiasen o no, aprendían tales mañas en la capital que, con llamativa frecuencia, conseguían situarse en la política en puestos que les permitían consolidar el expolio de que sus padres habían hecho objeto a los ancestrales dueños de vidas y haciendas de sus terruños. Para eso, en España, encontramos ejemplos dignos de modelo estadístico en el siglo XIX (siglo: unidad de tiempo de 100 años que contiene otras unidades de referencia, fundamentalmente históricas).

Estos aventajados vástagos de los astutos “hombres de confianza” de nobles y terratenientes de toda la vida, que se ganaron a pulso el nombre de “caciques” (tomado de otro expolio del que te hablaré algún día), tras limpiar por arriba, miraron hacia abjao y descubrieron, también, las excelencias de la apropiación de la tierras comunales (aunque sus métodos productivos en España nunca fueron muy depurados porque a los nuevos señoritos, les tiraba más jugar a gran señor que a empresario moderno. Los ingleses eran mucho mejores en eso) y, a lo tonto a lo tonto, esta nueva forma de acumular propiedad privada aceleró el desahucio de los menos favorecidos. Consecuencia: su exilio masivo a las grandes ciudades industriales, transformándose de míseros propietarios o arrendatarios de tierras ajenas en abundante oferta de mano de obra barata para la industria, también ajena.

Y ahí entraron los revolucionarios. Los nuevos reventadores de privilegios de los beneficiarios de la Revolución francesa. Porque esos beneficiarios, después de luchar con el pueblo llano codo con codo, en cuanto consiguieron consolidar sus posiciones de clase, pasaron del pueblo llano como de la miér…coles.

En fin, con excepciones como siempre, las cosas estaban más o menos claras: en Occidente había una DERECHA, la clase burguesa, heredera de la Revolución francesa, partidaria de -una vez alcanzados sus objetivos de clase- “dejar hacer, dejar pasar” (es decir, si te han repartido buenas cartas, genial y si no apáñatelas, majete) y una IZQUIERDA formada por la clase obrera y los intelectuales (tipos con estudios rebotados de la clase burguesa) que seguían empeñados en que LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD fuera para todos. Que ya estaba bien, que ellos habían peleado en primera línea por los Derechos del Hombre y del Ciudadano y que, al final, no les había tocado en el reparto más que las tortas.

Y, así siguieron, peleando unos contra otros desde partidos políticos, países, bloques de poder y otras alineaciones y ocurrencias, incluidas 2 guerras mundiales, unos cuantos regímenes totalitarios (de esos de, “total, como tenemos razón, nadie tiene porqué opinar”) en ambos bandos ideológicos, con muertos pa aburrir.

A pesar de todo, seguía quedando claro que, por una parte, están los que piensan que lo de apañárselas es cosa de cada uno (con ayuda de la familia y los roperos de caridad) y que siempre hubo ricos y pobres. Y, por otra parte, quienes piensan que todo individuo, solo por el hecho de haber nacido, tiene derecho a esperar que la Sociedad (es decir, el Estado) haga lo posible para garantizarle unos mínimos de sanidad, vivienda, educación y trabajo. Una nueva representación de la vieja polémica entre Hobbes y Spinoza, Adam Smith y Jesucristo.

Y, ¿ahora?, ¿qué demonios ha ocurrido con las ideologías que sus perfiles, métodos, apariencia y objetivos están tan confusos, maquillados y desorientados?. ¿Quien conoce qué de los orígenes y metas de sus supuestas posiciones políticas y sociales? ¿Quien se interesa por saber quien es qué, si lo es o solo lo parece?. Y, sobre todo, ¿quienes salen ganado con este mover de sillas y caretas?. Empiezo a creer que mi amigo Javier tenía razón y que la culpa es de la invención del Marketing (marketing: técnica combinada de psicología de masas, sociología, retórica, imagen y planificación extratégica expansiva, encaminada a convencer a las masas consumidoras -y votantes- de…cualquier cosa)

Puede que me repita y ya lo haya contado en algún otro escrito de este BLOG. No me importa porque viene muy a cuento: A un gran amigo, muy llorado, gran artista y poseedor de una excepcional lucidez -además de muchos otros dones, como el de la Amistad- le preguntaron en una rueda de prensa, (no recuerdo a cuenta de qué) cuales eran, a su juicio, los grandes males del siglo XX.

- “Dos” –contestó sin dudarlo- “El Marketing y el SIDA”.

Alguien apostilló:

- “¡Hombre!. No serán igual de malos”.

- “¡Claro que no! -respondió el artista- porque al SIDA le encontrarán un antídoto o una vacuna un día de estos. Pero los efectos del marketing sobre las sociedades y las conciencias ya no tiene remedio”.

DE TODO LO VISIBLE E INVISIBLE (Visibilium omnia et invisibilium)

pioneer_10_plaque.gifMe adelanto con la mano extendida…

Pensé, en un principio, titular esta entrega algo así como DE LOS 5 SENTIDOS pero no sería muy fiel a la realidad. Daría la impresión de que los humanos nos orientamos usandolos en la misma medida, y no es así.

Pero empezaré por el principio.

Seguramente, la complejidad del centro rector de nuestro sistema vital (al que llamamos CEREBRO) oculta el potencial de otros sentidos pero, a día de hoy, solo reconocemos formalmente tener cinco: VISTA, OIDO, OLFATO, TACTO y GUSTO. El SEXTO SENTIDO, aunque se especula sobre él, no está reconocido formalmente

Lo cierto es que consideramos a la VISTA como sentido principal y, los otros 4, le están subordinados. Esto, que es bastante cierto en casi todas las culturas humanas, lo es en grado sumo en la que, en los últimos siglos, detenta la hegemonía a nivel planetario: la llamada CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL.

Su particular sistema de valoración y codificación de la realidad, ha dado como resultado una actitud más dinámica frente a su entorno, con unos muy elevados niveles de eficiencia modificadora de todo lo que entraba en contacto con ella. Eficiencia que, de no frenar su impulso, puede acabar teniendo unas terribles consecuencias globales pero que, durante 20 siglos, ha funcionado de forma imparable hacia adelante, salvo oscuros interregnos dedicados a enjugar la sangre derramada por ese caminar en línea recta.

Para todo ese proceso que se ha dado en llamar CIVILIZADOR, la autoproclamada cultura civilizadora se ha servido, más que ninguna otra y principalmente, del sentido de la vista como verificador de logros y planificador de objetivos, con la inestimable ayuda de una herramienta esencial. Todo conocimiento, todo derecho, toda emoción o razón, han quedado registrados por escrito y, naturalmente, toda superación o desestimación de lo escrito, lo ha sido FORZOSAMENTE, mediante nuevos escritos. Primeramente, manuales y, desde el siglo XV (ya verás la forma tan curiosa que tenemos de dividir el tiempo pasado) mediante uno de nuestros más preciados inventos: la IMPRENTA. Nuestra ventura y nuestra hipoteca. El dios que guía nuestro carro y el demonio que posee nuestra alma.

Y, de repente, el mundo civilizado, ha descubierto un ATAJO CULTURAL, también visual: la TELE-IMAGEN o imagen transportada, instantáneamente, a grandes distancias. ¡Qué te voy a contar!. Las imágenes que han debido llegarte por vía espacial son uno de nuestros inventos más recientes (históricamente hablando) y que más están cambiando todo lo existente, en todas las culturas, occidentales o no.

Por otro lado están LOS MUNDOS INVISIBLES. Y, lo bueno de los mundos invisibles es, precisamente, eso: que no pueden verse, es decir, comprobarse, mensurarse, objetivarse, dominarse, repartirse. Por eso, aunque se sabe que existen y que algunos de ellos, incluso, se comportan de forma obediente a leyes explícitas o hipótesis avanzadas (la ELECTRICIDAD, la MUSICA) después de siglos de conflicto, se ha conseguido establecer un tácito reparto de áreas de competencia en la gestión de lo INVISIBLE, la mas singular de las cuales es la de la RELIGIÓN.

Esta área de gestión de competencias invisibles e incontrastables viene teniendo, desde sus orígenes, una vocación de dominio. Ha dominado, durante siglos espacios de la actividad humana de los que -no sin resistencia ni en todas partes- ha ido siendo desplazada por ideologías tales como la RAZÓN, la LIBERTAD, la IGUALDAD y las consecuencias y derechos que de ellas se derivan. Está subdividida en múltiples e, igualmente, indemostrables, interpretaciones de la realidad o RELIGIONES, con sus normas de conducta correspondientes, que van desde el más puro absolutismo dogmático excluyente (las 3 monoteístas o religiones DEL LIBRO: BIBLIA, CORÁN Y NUEVO TESTAMENTO) a la más etérea, panteísta y ecológica aunque omnipresente filosofía de vida (el SHINTO y otras religiones animistas).

Fuera quedan todas las otras cosas, espacios, mundos, reacciones, energías, sombras, vidas, etc. INVISIBLES. Ya sean referidas a los humanos o no. Seguramente, tú conocerás muchas de ellas. ¡Lástima que aún no hayamos podido establecer contacto!. En fin, no pierdo las esperanzas.

Cuídate.

DE LOS SEXOS.

pioneer_10_plaque.gifMe adelanto con la mano extendida etc., etc., etc.

No sé si vosotros sois una forma de vida continua parecida a la de nuestras bacterias (que nosotros llamaríamos, impropiamente, INMORTAL) u os perpetuáis como especie mediante ciclos de nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte. Este último es nuestro caso.

Tampoco sé si puedo decir SOIS, porque seais entes individuales, o he de decir ERES, porque formes parte integrante de un gran organismo con conciencia de UNIDAD. Yo que sé.

Lo cierto es que nosotros no formamos una unidad (estamos multidivididos) salvo como convención. Nos autodenominamos HUMANIDAD, solo para diferenciarnos de las otras formas de vida de nuestro planeta (en el fondo, no todas tan diferentes a nosotros) y cargamos a esta autodenominación con enormes cantidades de excelsos significados y significantes, la mayoría difícilmente demostrables.

Para cumplir el ciclo reproductivo de cada forma de vida individual llamada SER HUMANO, disfrutamos de un ingenioso sistema que, hasta hace nada, hacía imprescindible la cooperación activa de dos individuos diferenciados y complementarios cuyas características fisiológicas los definían como pertenecientes a 2 únicos SEXOS: MASCULINO y FEMENINO. Esta cooperación necesaria (la CIENCIA, de la que puede que te hable más adelante, ya ha encontrado forma de eludirla) es muy frecuente, más bien generalizada, entre otras muy distintas formas de vida no humanas pero , no sé porqué, nosotros nos lo tomamos de una forma muy…INTENSA.

Tampoco sé porqué (bueno, sí que lo sé pero no me mola nada) el individuo masculino de la especie humana se llama HOMBRE, del genérico superior, HUMANIDAD; y el individuo femenino se llama MUJER (¿?).

Puede que sea porque, en épocas en las que la supervivencia de nuestra especie dependía, en gran medida, de una rápida multiplicación y un extenso poblamiento, la particular constitución fisiológica del hombre (también llamado VARÓN) le otorgaba un papel relevante porque le permite una mayor eficacia multiplicadora con una mínima contribución. Puede hacer muchas pequeñas pero necesarias aportaciones a la renovación del ciclo del nacimiento de nuevos humanos en, apenas, unos minutos. De esos minutos, más o menos largos, el HOMBRE obtiene un intenso PLACER que le impele a repetir su aportación cuantas más veces, mejor.

La aportación de la otra parte, de la MUJER (también llamada HEMBRA, denominación que, curiosamente, comparte con las otras especies no humanas) es más compleja, laboriosa y larga (9 meses. Cada mes contiene 30 días, cada día 12 horas, y cada hora 60 minutos. Calcula la diferencia). Solo en el momento inicial -no siempre- , le supone una actividad físicamente placentera y, en las horas finales, le resulta extremadamente dolorosa, con independencia de la general buena aceptación femenina de ese dolor.

Raro método, ¿eh? y con grados de aportación bastante mal repartidos. Pero, para no liarte, lo mejor es que te cuente cómo están las cosas A DÍA DE HOY.

Ya hemos pasado el TIEMPO DE MULTIPLICACIÓN Y POBLAMIENTO planetario. ¡Ojala hubiésemos parado antes porque se nos ha ido la mano, y mucho!. De hecho, la ecuación POBLACIÓN-RECURSOS se presenta muy complicada en grandes zonas del planeta y se prevé que lo será aún más en el futuro inmediato, hasta niveles inimaginablemente críticos.

Esto hace que la tarea reproductora vaya dejando de ser primordial, que el prestigio del VARON REPRODUCTOR esté en franca decadencia. Que la MUJER vaya cediendo a otras tareas de supervivendia el tiempo y esfuerzos que venía empleando en la reproducción. Y que emerja un movimiento de reconocimiento social -con fuertes resistencias, a veces extremadamente violentas, en los sectores más arcaicos (ejemplo: los seguidores de religiones monoteistas nacidas en épocas de expansión. Ya te contaré)- de un TERCER SEXO: individuos físicamente constituidos como hombres y mujeres que, por predisposición y propia voluntad no se reproducen, solo se aparean con individuos de su propio sexo y, además, son capaces de acoger y cuidar a “cachorros” humanos que los reproductores abandonan (sí, sí, a muchos reproductores solo les interesa la parte inicial del proceso). Estos individuos reciben el nombre de HOMOSEXUALES y han existido siempre – imagino que como elemento corrector de reserva- aunque, siguiendo la inercia de los tiempos de multiplicación y poblamiento, han sido generalmente rechazados (hasta la muerte) y, apenas ahora, empiezan a dejarse ver y ser admitidos como sujetos de derechos. Si bien, todavía, no se les reconoce su utilidad social. Los humanos somos cortos y lentitos, a veces.

Lo malo va a ser en CHINA e INDIA. Pero creo que, mejor, lo dejamos por hoy. Aquí hay materia de digestión (o indigestión) para un buen rato.

Cuidate.

DEL TIEMPO

Me adelanto con la mano extendida en gesto de saludo… y todo la fórmula que sigue y espero que tú recuerdes porque creo que no hace falta que la repita entera. Con todo lo que te he contado, ya estamos más que presentados.

Tengo que suponer que, para vosotros (las formas de vida inteligente de ALFA CENTAURO) ha de existir algo semejante a lo que nosotros llamamos TIEMPO. Si no, ya me contarás como notas que vives. Claro que, probablemente, no tendrá un valor convencional semejante al nuestro. Vuestra estrella debe tener características de tamaño, rotación, proximidad a su SOL y esas cosas astronómicas, de las que resulte una medida diferente.

Sería bárbaro -que dicen los argentinos (otra forma de vida inteligente. Muy inteligente, si les preguntas a ellos)- que vosotros tuvieseis unas teorías sobre el comienzo de la vida cósmica, parecidas a la nuestra. A la científica, quiero decir; a la del BIG BANG (cuando te explique algo sobre RELIGIONES, si es que me atrevo, verás la cantidad de teorías del ORIGEN que han creado).

Para ser sincera, si te fijas, nuestra teoría científica tiene algo de…¿cómo diría yo?, como de tonta. El principio de todo fue un puntito chiquito que, de pronto, explotó y…¡BANG! resulta que tenía un montón de cosas dentro que empezaron a expandirse. Y dicen que siguen haciéndolo.

Lo cierto es que, aunque los MITOS o teorías religiosas (del latín re-ligare…ya te explicaré) sobre la Creación del Universo son muchos más entretenidos, a la hora de demostrar su fiabilidad, la única que funciona (si excluimos lo del puntito) es la científica. ¡Qué le vamos a hacer!

De esa explosión primigenia, dicen, saldríamos todos, vosotros y nosotros y todos lo ellos que se nos ocurra puedan existir. Además de infinidad de otras… cosas (¡qué útil la palabra COSA!. Seguro que tendréis alguna semejante).

Volviendo al tema del TIEMPO, el efecto ese de expandirse la materia por el ESPACIO (que, imagino -bueno, si te digo la verdad, no me lo imagino del todo pero espero que los científicos sí- saldría, también, de ese puntito inicial) el poder pensar en cuando la TIERRA no era más que un polvillo de estrellas y en cómo se fue aglutinando por la fuerza de la GRAVEDAD (otra teoría) y todas esas preguntas que siempre se refieren a nosotros, nos ha obligado a inventar una medida útil: el TIEMPO.

Y, a partir de su invención, NO PUEDES IMAGINARTE lo que hemos sido capaces de hacer con él, empezando por concederle una existencia autónoma con representaciones diversas, las más de las veces terribles y contrarias a nuestra felicidad.

Pero, gracias a los suizos -formas de vida inteligente que viven y se reproducen en un lugar llamado Suiza, y que tiene tres super-especializaciones fundamentales: acumular representaciones de RECURSOS (dinero), fabricar representaciones de TIEMPO (relojes) y hacer quesos- el TIEMPO va metido en cajas, grandes y pequeñas, fijas y portátiles (para llevar en nuestras extremidades superiores y vigilar de cerca el ritmo de su transcurso). Eso sí, por el momento, todavía no hemos conseguido alterar su ritmo (estamod en ello, no creas) excepto en nuestra forma de percibirlo. Yo, ahora mismo, estoy en la montaña de vacaciones, mirando a las ovejas y …¡casi no lo noto!

Un poco de lío, ¿verdad?. Pues eso no es nada comparado con una de las consecuencias de la existencia del TIEMPO (y una de nuestras más brillantes invenciones): la HISTORIA.. Pero eso, tendremos que dejarlo para otro día. No sé como voy a apañármelas para meter en un textito para este BLOG algo que llena cientos de miles de trillones de estantes en bibliotecas, almacenes, grandes superficies comerciales, etc. A lo mejor, ni te lo explico.

Cuídate.

COSAS DE LA ESPECIE HUMANA.

Me adelanto con la mano extendida en gesto de saludo y amistad, mostrando mi fragilidad y confiando en tu benevolencia.

Soy una de las incontables formas de vida que conforman la biomasa de este planeta al que mi especie llama TIERRA.

Esta especie o subcategoría biológica, se nombra a sí misma como ESPECIE HUMANA y parece (según nuestras propias teorías recientes) ser el producto de un largo proceso de cambio adaptativo llamado (también por nosotros) EVOLUCIÓN.

Nos definimos y orientamos según dos medidas: TIEMPO y ESPACIO, y conocemos 3 dimensiones, entre las que se desarrolla nuestra vida, aunque algunos de nosotros se aventuran a reconocer la posible existencia de otras dimensiones. Vete a saber.

A pesar de la posibilidad de que la materia sea una y continua (también, segun otras teorías nuestras. Como verás nos pasamos la vida teorizando) nos consideramos INDIVIDUOS en la medida en que podemos desplazarnos y actuar -también en teoría- independientemente.

Somos una especie compleja que se piensa la única FORMA DE VIDA INTELIGENTE en el planeta a pesar de que las consecuencias de esta creencia no hacen más qu desmentirla, cada vez con más contundencia.

Aunque suene contradictorio, hemos considerado a nuestra entidad individual, dividida en partes (si no dividimos, es que no somos capaces de entender nada) entre las que hemos primado a algunos órganos encargándoles la mayor parte de la gestión del resto, sobre todo al APARATO REPRODUCTOR. Mal hecho; especialmente ahora que vamos camino de la megasuperpoblación y la falta de recursos naturales. En compensación, algunas comunidades más avisadas, hemos comenzado a reivindicar y valorar a aquellos de entre nosotros que no se reproducen y, además, son capaces de hacerse cargo de los cachorros que los reproductores abandonan. No es un asunto de justicia sino de oportunidad, como la Abolición de la Esclavitud (de la que te hablaré algún día). En reallidad, se acabó cuando ya dejó de ser rentable.

Conforme, también, al principio de DIVISIÓN y JERARQUIZACIÓN, venimos configurando nuestros sistemas asociativos comunes, nuestros métodos de adquisición de conocimientos, nuestros formas de redistribución, nuestros sistemas de valores, etc. (y, así nos va).

Estas primitivísimas explicaciones pueden darte la idea de que formamos una especie cohesionada. Nada más lejos de la realidad. Si bien, es cierto que nuestro diseño y funcionamiento es, en esencia, el mismo: cabeza, tronco, 2 brazos acabados en 2 manos, 2 piernas acabadas en 2 pies, genitales, órganos internos, unos 5 litros de sangre circulando entre ellos, etc. (mejor mirate por INTERNET alguna página de ANATOMÍA HUMANA); nuestras necesidades energéticas son equiparables (aunque se revistan de formas culturales muy variadass); y muchos otros aspectos de nuestra existencia son semejantes, las diferencias se multiplican y sofistican con tal retorcimiento e hipocresía que resulta muy dificil reconocer en ellas motivaciones tan primarias como la TERRITORIALIDAD, la PRIMACÍA y el acceso a los RECURSOS.

No va a ser nada fácil explicarte COSAS DE LA ESPECIE HUMANA. Otra de las capacidades que hemos primado sobre las demás (anuládolas prácticamente) y de la que estamos tremendamente orgullosos, es el LOGOS. Lo que, dicho pa tontos, quiere decir, poner los pensamientos en fila, unos detrás de otros, según las prioridades elegidas, y convertirlos en PALABRAS.

Un ser humano (en adelante, los nombraré HOMBRE o MUJER, en función de su apariencia y naturaleza jurídica, no de su función reproductiva) lúcido-loco-iluminado, conocido como Marshall McLuhan, se lamentaba de la pérdida de esas otras capacidades de comprensión y comunicación multisensorial que se supone poseíamos antes de echarnos en brazos de la IMPRENTA. Lo dicho: vete a saber.

Por el momento, me siento bastante perdida. Así que, si posées alguna capacidad de comprensión geométrico-telepática u osmótica, no te cortes y házmelo saber. Me ahorrarás muchos discursos erráticos, mucha explicación prescindible y algún cabreo corporativo.

Cuídate.